Pese a que en el último informe que entregó el Ministerio de Hacienda de EE UU al Parlamento no se definió a China como “país que manipula las tipos de cambio”, las críticas occidentales que censuran el valor excesivamente bajo del Yuan RMB no han desaparecido.
El 26 de octubre, las empresas acereras de EE UU exigieron a Ronald Kirk, negociador comercial internacional, y a Gary Faye Locke, ministro de Comercio de su Estado, que promovieran el aumento del valor del RMB en la próxima negociación comercial entre EE UU y China. En una carta dirigida a los gabinetes del estado, el Instituto Americano del Hierro y el Acero (AISI, siglas en inglés) expresó que “la intervención del Gobierno Chino condujo a un tipo de cambio evidentemente bajo del RMB con respecto al dólar, lo cual podría amenazar la débil recuperación económica de EE UU y dar lugar a una situación de competencia desleal en el comercio internacional”.
En algunos países occidentales, tanto las opiniones oficiales como a pie de calle han señalado al tipo del cambio del RMB como culpable del desequilibrio de la balanza comercial entre China y EEUU, de la lenta recuperación de la economía global, e incluso hacen de ello el motivo principal que condujo la crisis financiera.
Sin embargo, si se hace un análisis esmerado sobre la teoría de que “China manipula las tasas de cambio”, se pueden descubrir muchos errores.
El déficit comercial de EEUU con China no fue provocado por el bajo valor del RMB
En una entrevista, Zhao Qingming, investigador superior del Banco de Construcción de China, expresó que según la teoría fundamental de la ciencia macroeconómica, el motivo radical que causa el déficit o el superávit comercial de un país consiste en el desequilibrio entre su reserva interna y su inversión. Cuando la reserva supera la inversión, surge la exportación neta; por el contrario, cuando la inversión se encuentra por encima de la reserva, se da la importación neta. No se puede decir que las tasas de cambio no ejercen ninguna influencia sobre superávit comercial, pero ésta es muy limitada.
Además, se debe subrayar que el déficit comercial por parte de los países occidentales es el resultado natural de la actual modalidad económica mundial. Algunos expertos chinos indican que la división del trabajo comercial fue, en realidad, consecuencia de la globalización económica, y que la aparición de países de tipo exportador es el resultado de la distribución eficiente de los recursos mundiales.
Tal como escribe el periódico francés Nouvelles d'Europe, el aumento fácil del valor del RMB pudiera deformar la regular trayectoria del desarrollo económico de China, pero no aliviar el déficit comercial de los países occidentales, puesto que las otras potencias manufactureras podrán rellenar en cualquier momento el vacío que deja China.
Según un artículo publicado por el periódico británico Financial Times, “¿acaso la reducción de las exportaciones chinas podría solucionar el problema del sobreconsumo de los estadounidenses? En realidad, si China rebaja la cifra de sus exportaciones a EEUU, los productos baratos disponibles en el mercado norteamericano experimentarían una considerable reducción, lo que pudiera empeorar el sobreconsumo”.